Precios

Se paga por empresa.
Nunca por persona.

Cobrar por usuario en un producto cuya gracia es que todo el mundo le reenvíe cosas sería cobrarte por usarlo bien. Así que no lo hacemos: usuarios ilimitados siempre, y lo que se mide es el trabajo real de GPU.

Facturación

Taller

Hasta unas 15 personas que comprometen cosas

140 €/ mes

por organización, usuarios ilimitados

  • 4.000 pibiCash al mes
  • 2 buzones y 2 carpetas conectadas
  • Avisos por correo y Telegram
  • Nube de pibiCo, datos separados por organización
  • Soporte por correo
El del piloto

Planta

La talla habitual de una pyme industrial de 20 a 80 personas

390 €/ mes

por organización, usuarios ilimitados

  • 18.000 pibiCash al mes
  • Buzones y carpetas sin límite
  • Avisos por correo, Telegram y SMS de respaldo
  • Reglas de escalado propias por área
  • Integración con pibiDocs y con tu ERP
  • Servidor privado dedicado opcional

Soberano

Dentro de tu nave, con tu GPU y tu red

1.900 €/ mes

o compra del despliegue con soporte anual

  • pibiCash ilimitado: la GPU es tuya
  • On-premise en activo y pasivo
  • Funciona con la red aislada de internet
  • Código, datos y modelos en tu instalación
  • Soporte con tiempos de respuesta acordados

¿Qué es un pibiCash?

La unidad con la que pibiCo mide el trabajo de GPU en todos sus productos.

  • 1 por cada mil palabras que procesa el modelo
  • 1 por cada megabyte de documento normalizado
  • 1 por cada minuto de audio transcrito

Una pyme de cuarenta personas gasta típicamente entre ocho y catorce mil al mes. Si te pasas, un paquete de mil cuesta 15 € y no hay corte inmediato: primero avisamos, y la consulta de lo que ya está registrado no se bloquea nunca, porque dejarte sin acceso a tus propios compromisos sería un secuestro y no un modelo de negocio.

Lo que hay que decir sobre estas cifras

Son las tarifas del programa piloto de 2026 y están pendientes de validación con los primeros despliegues reales. Preferimos publicarlas con esa advertencia a esconderlas detrás de un «consulte precio», que es la forma educada de decir «depende de lo que parezca que puedes pagar». Si cambian, cambiarán para los que entren después: a quien firme el piloto se le respeta su precio durante veinticuatro meses.

Preguntas que llegan siempre

Antes de que las escribas

Ocho semanas, un área de la empresa, un buzón real y una carpeta real conectados, y una sesión semanal de media hora para ajustar reglas. Al final entregamos el inventario de compromisos que aparecieron, cuántos se habrían perdido y cuánto valían. Ese informe es tuyo aunque no sigas.
Se apaga. Los compromisos y las evidencias ya están escritos en tu repositorio —esa es toda la gracia del principio de que el entregable vive en casa del cliente—, así que no te quedas sin nada ni tienes que exportar en un formato raro.
En Taller y Planta sobre nube de pibiCo, no. En servidor privado y en on-premise sí: hay que montar, conectar repositorios y, si aplica, comprar hierro. Se presupuesta aparte y por escrito antes de empezar, nunca a mitad del proyecto.
Es lo que recomendamos. Oficina técnica y compras suelen dar los resultados más visibles en menos tiempo, porque concentran compromisos con fecha dura y con importe. Extender después al resto es cuestión de conectar más buzones.
Pregunta legítima para una empresa de tres personas en plantilla, y por eso el código es MIT y el despliegue está documentado. En on-premise sigues funcionando sin nosotros indefinidamente; en nube tienes el volcado completo y las instrucciones para levantarlo en tu propio servidor.
No, y no lo vendemos así. Sustituye a la parte del trabajo de esa persona que consiste en acordarse de cosas y en volver a preguntar, que suele ser la que peor lleva. Lo que hace con las horas que recupera es asunto vuestro.

Empieza por el piloto.

Es la única manera de saber si esto vale para tu empresa: con tus correos, tus plazos y tu gente.