Cómo funciona

Cinco capas entre lo que alguien dice
y lo que acaba estando hecho.

VigilIA no es un sitio donde apuntar cosas. Es una cadena de montaje que empieza en una frase suelta y termina en un albarán firmado. Estas son sus cinco estaciones, con lo que hace cada una y, sobre todo, con lo que se niega a hacer.

Capa 01 · Oír

La captura tiene que costar cero.
Literalmente cero.

Todo sistema que exige que alguien escriba algo acaba muriendo el día que hay mucho trabajo, que es justo el día en que hace falta. Por eso VigilIA no tiene formulario de alta. Tiene buzones.

Reenvías el correo a una dirección. Mandas el audio de WhatsApp a un número. Le haces una foto a la pizarra al salir de la reunión. Sueltas el PDF del pliego en una carpeta que ya usas. Y ya está: eso es todo el trabajo que le pides a tu equipo, para siempre.

CorreoReenvío o buzón IMAP conectado
VozAudios de WhatsApp, notas de móvil, grabaciones de reunión
ImagenFoto de pizarra, parte de trabajo, albarán a mano
DocumentoPDF, DOCX, XLSX en tu NAS, Drive, SharePoint o Nextcloud

No hace Escuchar en tiempo real. No hay micrófonos abiertos ni llamadas intervenidas. VigilIA solo ve lo que alguien le manda o lo que cae en las carpetas y buzones que tú has conectado a propósito.

Por dentro: api_convert normaliza a Markdown con OCR embebido (Docling + PaddleOCR); api_whisper transcribe la voz. Ambos corren sobre GPU propia en el API Hub de pibiCo.

Mano con guante de soldador sosteniendo un teléfono al oído en un taller, con chispas de soldadura desenfocadas al fondo.
El origen de casi todo: una llamada de dos minutos con las manos ocupadas.

Capa 02 · Entender

Un compromiso no existe si no puedes señalar la frase que lo creó.

De cada fuente VigilIA extrae objetos con cinco huecos que hay que rellenar: quién se compromete, ante quién, a qué, para cuándo y por cuánto. Si un hueco queda vacío, el compromiso nace en estado de duda y pide confirmación a una persona. No se guarda a medias en silencio.

Y cada uno arrastra siempre su cita: el fragmento textual del que se dedujo, con su origen y su marca de tiempo. Esa cita es lo que convierte una sospecha en algo que puedes poner encima de la mesa.

No hace Inventar. Si el modelo no encuentra una frase que sostenga el compromiso, no lo crea. Preferimos una laguna señalada a una alucinación con buena presencia.

Por dentro: extracción con gpt-oss:20b local a temperatura 0 contra un esquema cerrado, validación con pydantic y señales duras de coherencia (fechas posibles, importes cuadrados, personas existentes en el directorio). Lo que no pasa las señales se degrada a «revisar» y nunca se persiste en silencio.

Nota de voz · 07:40 · 11 s

«Oye, llama a Aceros y confírmales la chapa de ocho antes del miércoles, que si no perdemos el precio, que son doce mil quinientos y ya nos lo subieron una vez.»

Qué
Confirmar el pedido de chapa de 8 mm
Quién
Compras
Ante quién
Aceros del Norte
Cuándo
Antes del miércoles · fecha dura
Cuánto
12.500 € en riesgo de revisión de precio
Confianza
88 %
Sala de reuniones vacía al anochecer con un planning de obra desplegado sobre la mesa, cubierto de correcciones en rotulador rojo.
Aquí se decidió lo que va a costar dinero dentro de seis semanas.

Capa 03 · Medir

La prioridad se inventa.
La consecuencia se calcula.

Todo gestor de tareas te deja poner «alta, media, baja», y a las tres semanas todo es alta. VigilIA no pregunta por la prioridad: pregunta por la consecuencia, que es un dato distinto y mucho más honesto.

Cada compromiso hereda la consecuencia de su contexto: la penalización que dice el pliego, el coste de un día de grúa parada, la subvención que decae si se pasa la fecha, el margen del pedido que se pierde. Cuando no hay dato, se pregunta una vez y se recuerda para siempre.

  • Coste directo — penalizaciones, recargos, revisiones de precio
  • Coste de parada — horas de máquina, cuadrilla o alquiler que se quedan quietas
  • Coste de oportunidad — la oferta que no llega, la licitación que decae
  • Coste no monetario — riesgo legal, riesgo de seguridad, cliente que no repite

No hace Decidir por ti. El reloj ordena y avisa; quién atiende qué lo sigue decidiendo una persona con nombre.

Capa 04 · Insistir

Perseguir es un trabajo. Es el trabajo que nadie quiere.

Recordar es la parte fácil. La difícil es volver a preguntar por tercera vez sin quedar mal, acordarse de que ese proveedor solo contesta por WhatsApp, y saber cuándo hay que dejar de insistir a la persona y empezar a avisar a su jefe. Eso es lo que hace esta capa.

Compromiso #C-1184 · Enviar la oferta revisada del pórtico de 12 m

Responsable: Jorge, oficina técnica · Contraparte: Talleres Muñiz · 26.000 € en riesgo

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    Las reglas las pones tú

    Cuántos avisos antes de escalar, a quién se escala, qué horas son intocables, qué canal usa cada persona. VigilIA no trae una etiqueta de fábrica sobre cómo se habla en tu empresa.

    También a los de fuera

    Tu proveedor de galvanizado no va a instalarse tu software, y hace bien. Recibe un correo o un mensaje normal, escrito como lo escribiría una persona, y contesta como contesta siempre.

    Con límite de vergüenza

    Un sistema que insiste sin freno acaba en la carpeta de spam de medio sector. Hay un tope de avisos por compromiso y por persona, y cuando se agota, el problema sube: deja de ser del recordatorio y pasa a ser tuyo.

    Capa 05 · Cerrar

    Un check no es una prueba.

    Marcar algo como hecho es gratis, y por eso no significa nada. En VigilIA un compromiso se cierra cuando aparece la evidencia: el correo de salida con la oferta adjunta, el albarán con la firma, la foto del montaje terminado, el certificado con su número, el justificante de presentación.

    Esa evidencia no se queda en VigilIA. Se escribe en el repositorio del cliente, en la carpeta del proyecto donde tu equipo ya la busca, con el nombre que ya usa. El día que dejes de pagarnos, tus pruebas siguen donde siempre estuvieron.

    No hace Cerrar solo. Cuando VigilIA cree que algo está cumplido, lo propone y enseña en qué se basa. Confirmar es un gesto humano de un segundo, pero es humano.

    Por dentro: el patrón «write follows browse» de ScriptorIA — la salida se escribe por el mismo conector del que se leyó la fuente. Registro append-only de revisiones y auditoría cross-app vía api_auth.

    Primer plano de una antorcha de soldadura MIG en pleno cordón, con chispas saltando sobre una mesa de acero.
    Lo único que cierra un compromiso de verdad es el trabajo hecho.

    La capa que nadie pide hasta que le hace falta

    El relevo

    En una empresa de treinta personas, el conocimiento de quién debe qué a quién vive en cuatro cabezas. Cuando una de esas cuatro se va, se pone mala o coge tres semanas en agosto, la empresa entra en apnea y nadie lo dice en voz alta.

    VigilIA reasigna los compromisos de esa persona con su contexto entero: de dónde venía cada uno, con qué palabras se prometió, qué se había contestado ya y qué quedaba pendiente. El que entra no hereda una lista: hereda una conversación.

    Es también la respuesta menos romántica y más útil a un problema real de las pymes industriales: la jubilación del que se lo sabía todo.

    Interior de una nave metalmecánica en penumbra con una mesa de corte y un pequeño armario de sensores con LEDs encendidos en primer plano.
    Treinta y cuatro personas. Cuatro cabezas con la información de verdad.

    La objeción incómoda

    Se llama VigilIA. ¿Esto no es vigilar a la gente?

    Es la primera pregunta que hace todo el mundo y merece una respuesta clara, no un rodeo.

    VigilIA vigila compromisos, no personas. La diferencia no es retórica, está escrita en el producto:

    • No cuenta horas, no mide productividad, no genera rankings de nadie.
    • No tiene una pantalla que diga «quién falla más», y no la va a tener.
    • Lo que ve un empleado sobre sí mismo lo ve entero; lo que ve sobre otro es lo mismo que vería preguntando.
    • El registro es de compromisos y de evidencias, no de comportamiento.
    • Se despliega con un acuerdo de uso firmado con la representación de los trabajadores cuando la haya. Lo pedimos nosotros.

    Un sistema que se usara para señalar culpables duraría exactamente tres semanas antes de que el equipo dejara de reenviar correos. La captura sin fricción depende de que la gente confíe. Aquí la ética y el negocio apuntan al mismo sitio, que es la mejor garantía que existe.

    Dónde encaja

    VigilIA no llega solo.

    Se apoya en piezas que pibiCo ya tiene en producción, y por eso puede costar lo que cuesta.

    Piezas del ecosistema pibiCo que utiliza VigilIA
    PiezaQué aporta a VigilIAEstado
    api_convertNormaliza cualquier documento o foto a texto con OCR embebidoEn producción
    api_whisperTranscribe notas de voz y grabaciones de reuniónEn producción
    api_chatPasarela al LLM local gpt-oss:20b; proveedores externos opt‑inEn producción
    api_authIdentidad, organizaciones, créditos pibiCash y auditoría entre aplicacionesEn producción
    Talk2DocLa memoria documental: de dónde salen los pliegos, contratos y actas que dan contextoEn producción
    ScriptorIAGenera el entregable cuando el compromiso es «mandar un informe», con tu plantillaEn producción
    pibiGestorCuando el compromiso toca un pedido, un albarán o una factura, se cruza con el ERPIntegración opcional
    PILoTCuando la evidencia la da una máquina y no una persona: sensor, báscula, contadorIntegración opcional

    Ya sabes cómo funciona.
    Falta ver qué saca de lo tuyo.