El ERP guarda lo que pasó
Facturas, albaranes, horas, asientos, stock. Todo lo que ya ocurrió y tiene un número detrás. Mira hacia atrás, y lo hace muy bien.
pibiGestor, Frappe, tu ERP de siempre
pibiCo · Gijón · IA soberana para pymes
VigilIA escucha lo que tu empresa ya dice —llamadas, correos, audios de WhatsApp, actas— y saca de ahí quién prometió qué, a quién, para cuándo y por cuánto. Después lo persigue hasta que hay prueba de que está hecho. No te pide que apuntes nada. Solo que dejes de perder cosas.
El problema
Un martes cualquiera alguien dice que sí por teléfono, con las manos ocupadas y el ruido de la nave de fondo. Esa frase no llega a ningún sistema. No está en el ERP, porque no es un asiento. No está en el CRM, porque no es una oportunidad. No está en el gestor documental, porque nadie la escribió.
Está en la cabeza de una persona que hoy tiene otras once cosas encima. Y ahí se queda, hasta que alguien llama enfadado.
«Sí, hombre, el jueves lo tienes.»
Llegó el jueves. El presupuesto no. El cliente se lo pidió a otro y ese otro sigue siendo su proveedor.
Llamada · sin registro«Ya le digo yo a Marta que lo pida.»
Nadie se lo dijo a Marta. Marta llevaba dos semanas de baja. El material entró en obra con nueve días de retraso.
Pasillo · sin destinatario«Eso lo renovamos en enero sin falta.»
Se renovó en abril, con recargo, y con una máquina parada mientras tanto porque el certificado había caducado.
Reunión · sin fecha dura«Quedamos en que el transporte iba incluido.»
No hay un solo correo que lo diga. Lo acabó pagando dos veces la misma empresa, y una de las dos veces fue la tuya.
Acuerdo verbal · sin evidenciaNinguna de estas cuatro frases es culpa de nadie. Son cuatro fallos del sistema que tenía que haberlas recogido. Ese sistema no existía.
Territorio
Facturas, albaranes, horas, asientos, stock. Todo lo que ya ocurrió y tiene un número detrás. Mira hacia atrás, y lo hace muy bien.
pibiGestor, Frappe, tu ERP de siempre
Contratos, informes, planos, actas, memorias. Todo lo que alguien se molestó en redactar. Excelente archivo, pésimo despertador.
pibiDocs · Talk2Doc · ScriptorIA
Lo que alguien dijo que iba a hacer y todavía no ha hecho. Lo único de los tres que no deja rastro en ningún sitio hasta que ya es tarde.
Este producto
¿Y un gestor de tareas?
En una nave, a las siete y media de la mañana, con guantes puestos y una carretilla esperando, nadie abre una app para escribir una tarea. Por eso Trello, Asana y Monday llevan quince años fracasando en la industria: no fallan de software, fallan de disciplina, y la disciplina no se compra. VigilIA parte de la base contraria: nadie va a escribir nada.
El reloj de consecuencia
Una lista de tareas ordena por lo que tú dijiste que era urgente el día que la escribiste. El reloj ordena por lo que te va a costar.
El ángulo es el tiempo: arriba está hoy y la aguja avanza en sentido horario hacia el horizonte que elijas. La distancia al centro es el daño: cuanto más cerca del borde, más caro sale fallar. Lo vencido se acumula en el arco rojo, justo antes de las doce.
Toca un punto, pasa el ratón o tabula con el teclado
Datos de demostración construidos sobre el patrón de una empresa metalmecánica asturiana de 34 personas. Ninguna cifra corresponde a un cliente real.
Cómo funciona
Le reenvías el correo. Le mandas el audio de WhatsApp. Le haces una foto a la pizarra al salir de la reunión. VigilIA acepta lo que tu empresa ya genera y no pide absolutamente nada más.
De cada fuente saca compromisos: quién, a quién, qué, para cuándo, por cuánto. Y guarda la frase exacta de la que lo dedujo. Si no hay frase, no hay compromiso.
Cada compromiso lleva pegado lo que cuesta fallarlo: la penalización del pliego, el día de grúa parada, la subvención que decae, el cliente que no vuelve.
Persigue por donde esa persona contesta de verdad. También a los de fuera —proveedor, gestoría, cliente—, que no van a instalarse nada tuyo ni falta que hace.
No se cierra con un clic: se cierra con el albarán firmado, la foto del montaje o el correo de conformidad. Y esa prueba se guarda en tu repositorio, no en el nuestro.
Cuando alguien se va, se pone malo o se coge tres semanas, sus compromisos no se van con él. Se reasignan con su contexto entero: de dónde venía, qué se había prometido y con qué palabras.
Quince segundos
Dónde vive el dato
VigilIA escucha conversaciones, y en las conversaciones de una empresa hay márgenes, nombres de clientes, discusiones internas, precios de compra y plazos que preferirías que tu competencia no supiera. Por eso el modelo de lenguaje corre en tu casa.
Ocho semanas. Un área. Treinta compromisos reales de los que hoy sólo se acuerda una persona. Si al terminar el piloto no hay nada que VigilIA haya salvado, nos lo dices y lo dejamos ahí.